Me encuentro en los anales que me conducen hacia mi destino final, no se trata de la pitopausia, ni de la decadencia de la madurez,  pero si de una realidad de este espectáculo de la vida, he vivido y consumido lo que yo llamo la mitad de la pirámide, desde los 50 hasta los cien, es el camino que conduce hacia el fin del trayecto, para muchos...la parada está antes de este destino, ya que existen apeaderos involuntarios a lo largo del mismo.

 

 

Por esa razón comienzas a pensar,( quizás  por primera vez) en todo lo andado y pasado, te llegan los archivos como enormes legajos empolvados de acontecimientos vividos años atrás, momentos que has dejado dormir en las estanterías de tu memoria y que ahora se abren ante ti, trayendo  recuerdos vivos de esos instantes; a veces dulces momentos( son los menos ) y otros los amargos( son los más) pero que forman los eslabones de segundos, minutos y horas de cada día de tu vida, entonces bajo el prisma de la veterana experiencia adquirida te das cuenta de los fallos, la testarudez que en algunos instantes has cometido, pero ya nada puede ser corregido lo hecho, hecho está, solo puedes ver y lamentar, pero cuando te toca un legajo de felicidad te premia con la satisfacción de lo bien realizado y vuelves a vivir esa extraña felicidad que se siente al sentirte autor de aquel acontecimiento.

 

Tus primeros Reyes Magos ( de tu memoria), las primeras calificaciones decentes  que llevaste  hasta las manos de tu padre, tu primer vehículo propio que tuviste, tu primer trabajo decente de tu vida, tu primer amor, tus proyectos juntos, tu boda, tus hijos.

 

Me ha tocado vivir momentos históricos muy importantes que otros seres humanos no tuvieron ocasión de vivir y sentir.

 

Nací en la posguerra de la terrible Guerra Civil española, me crié

entre " el Arriba España y el arriba Franco", el cara al sol, la monótona música del Nodo...la del Colacao, la del Ese y el Omo, nunca supe cual de los dos lavaban más blanco,, después me acompañó una duda bastante tiempo de mi vida, ¿por qué razón una cofradía gaditana se llamaba como los dos detergentes, me refiero al eseomo...no podía entenderlo, luego me enteré que en realidad se llamaba Eccehomo( ese hombre), la voz de Don MatíasPrats era la voz de España, lo mismo estaba en un partido de fútbol, en una corrida de toros, o en el desfile de La Victoria... vi por primera vez la caída del lebrillo y el lavadero de madera, por las primeras máquinas de lavar, recuerdo la marca más popular y económica que apareció, se llamaba Bru, y la del primer televisor que entró a plazos en mi hogar, se llamaba Deval, la llegada de la televisión a los hogares más humildes en blanco y negro, la llegada del color a las pantallas de nuestros televisores.

El nacimiento de un grupo  míticos...The Beatle

 

 

Me monté en los tranvías, y después en los trolebuses, conocí las impresionantes máquinas de vapor del tren, el vaporcito del Puerto, el renacimiento del verdadero carnaval de Cádiz, el entierro de Don José León de Carranza, cuatro alcaldes y una alcaldesa,  hablé y disfruté escuchando al gran Don José Mª Pemán, y asistí al entierro de tan ilustre gaditano, la inauguración del puente de Carranza sobre la bahía  de Cádiz, he vivido el reinado de cinco Papas,   la Dictadura franquista y su relevo a la muerte de Franco, la entrada de la Monarquía Constitucional con la llegada del Rey de España Don Juan Carlos I, la  Democracia, el nacimiento de La Constitución, la aceptación de los partidos políticos, el voto libre en las elecciones, tres bodas reales,  el final de la guerra fría, la caída del muro de Berlín, la llegada del hombre a la luna, la guerra de las Malvinas, he visto por primera vez una santa viva, Teresa de Calcuta, y un santo,  Juan Pablo II, la guerra de Irak , cinco presidentes democráticos españoles, la salida y llegada del siglo, miles de  inútiles atentados terroristas que han cobrado miles de vidas inocentes, la caída  terrorífica  de las torres gemelas, el fatídico 11M de España, la llegada del ordenador, del Internet, del teléfono móvil, del tren de alta velocidad, el primer presidente de color de los EE.UU...etc.etc.etc.

 

Como veis he tenido de todo un poquito que eso es muchísimo, pero no por ello quiero bajar en ningún  apeadero  antes de que llegue el final del viaje, hasta entonces quiero vivir con el cariño de los que están  dispuestos a dármelo, y el amor de la que me lo ha dado y sigue dándome todo, eso sí siempre me faltaran esas ausencias que llenaron mi alma y que ahora dejaron un gran vació en ella, pero hasta el final no se deja de escribir las historias, así que esperaré y cuando todo termine si es verdad que pueda hablar con mi Jesús, le pediré volver a ser un niño para volver a vivir en este maravilloso planeta, eso sí corrigiendo siempre los errores que me enseñó la vida.

 

Conang- 22.10.2009.