EL MAREMOTO DEL 1 DE NOVIEMBRE DE 1755

Todos los años el 1 de noviembre el párroco de la iglesia de nuestra señora de la Palma, sale en procesión con el estandarte de la imagen de nuestra Virgen viñera, y  al final de la calle se encuentra el mar.  El mismo mar de aquel triste y a la vez maravilloso día, triste por el peligroso fenómeno, y  a su vez maravilloso, por el milagro que ofreció la Virgen parando las aguas.

Así fueron  los acontecimientos.

 

1 de noviembre de 1755, sábado

El párroco se encontraba oficiando la santa misa cuando escuchó un ruido atronador y unos gritos de espanto de los vecinos, salió a la calle despavorido y no dio crédito a lo que sus ojos veían, del fondo de ella el mar penetraba enfurecido; las olas alcanzaban los primeros pisos de las casas, él sin pensárselo dos veces entró en la iglesia cogió el simpecado de Nuestra Señora de la Palma, y un crucifijo.

corrió hacia el agua muy cerca ya de la iglesia, levantó con una mano el simpecado y en la otra el crucifijo, gritando " hasta aquí, madre mía, hasta aquí"  las aguas enfurecidas se amansaron llegando a sus pies, después  y de forma inmediata retrocedió hacia la Caleta que es su lugar natural.

Hoy en la actualidad se puede visitar en la iglesia el simpecado y el crucifijo y en el lugar exacto de la calle un lienzo invocador de la Virgen nos muestra a sus divinos pies la imagen del milagro tal y como hemos relatados para todos vosotros.